En el artículo sobre qué son las criptomonedas ya se mencionó de pasada el staking como una de las formas de validar una red sin gastar la electricidad que consume la minería. Merece un artículo propio, porque suele presentarse con el lenguaje de un producto de ahorro —"deposita y gana un interés"— cuando en realidad se parece bastante poco a eso.
Qué ocurre técnicamente cuando alguien hace staking
Muchas blockchains recientes (Ethereum desde 2022, y otras diseñadas desde el inicio así) usan un sistema llamado Proof of Stake. Para que la red se ponga de acuerdo sobre qué transacciones son válidas, necesita participantes que "bloqueen" una cantidad de esa criptomoneda como garantía de que van a comportarse correctamente. Si validan de forma honesta, reciben una recompensa; si intentan hacer trampas o fallan de forma reiterada, pueden perder parte de lo bloqueado, un castigo conocido como slashing. Quien no tiene suficiente capital o conocimiento técnico para operar un validador propio puede "delegar" sus fondos a uno ya existente y cobrar una parte proporcional de la recompensa.
Por qué se parece, a primera vista, a un interés bancario
En ambos casos entregas un capital durante un tiempo y recibes algo a cambio por ello. Esa es, más o menos, toda la similitud. A partir de ahí, los mecanismos y las garantías divergen bastante.
Las diferencias que sí importan
- No hay fondo de garantía de depósitos. Si tu banco quiebra, en la mayoría de países tus ahorros están protegidos hasta un límite legal. Si el protocolo o el validador al que delegaste tiene un problema, no existe un mecanismo equivalente que te devuelva el dinero.
- El rendimiento está denominado en la propia criptomoneda, no en euros. Si haces staking de un activo y ganas un 5% anual en unidades de ese activo, pero el precio de ese activo cae un 30% en el mismo periodo, el resultado en valor real es una pérdida — aunque técnicamente "hayas ganado" más unidades de las que empezaste teniendo.
- Suele haber periodos de bloqueo. Muchos sistemas exigen un tiempo de espera (de días a semanas) para retirar los fondos una vez decides dejar de hacer staking, un periodo durante el cual no puedes reaccionar aunque el precio del activo esté cayendo.
- Existe el riesgo de slashing. Un fallo técnico del validador al que delegaste —no necesariamente una mala intención— puede hacer que pierdas una parte de lo bloqueado.
La recompensa por staking compensa por prestar seguridad a una red y por asumir su volatilidad — no es un tipo de interés sobre una cantidad de dinero estable, aunque el vocabulario usado para venderlo se parezca al de un producto bancario.
Entonces, ¿qué es realmente el staking?
Es un mecanismo de participación en el funcionamiento de una red criptográfica, retribuido con una recompensa denominada en un activo cuyo valor puede subir o bajar con fuerza. No es un producto de ahorro con capital garantizado, y tratarlo como tal —solo por el vocabulario que usan las plataformas que lo ofrecen— es el error más habitual.
Resumen antes de seguir
- Hacer staking significa bloquear criptomoneda para ayudar a validar una red y recibir una recompensa a cambio.
- Se parece a un depósito bancario solo en que entregas capital durante un tiempo por una retribución.
- No hay fondo de garantía, el rendimiento está en un activo volátil y suele haber periodos en los que no puedes retirar.
- El riesgo de que el valor del activo caiga suele ser mucho mayor que la recompensa obtenida por el staking en sí.